Quizás se abrace la noche
con mantas de mediodía
mientras aguardo tu nombre,
mientras busco mi alegría
en los posos más oscuros del café.

Y sin embargo, te espero,
pues el lamento me ahoga.
Me hace pensar empero
que las veces que te asomas
por mi alma siempre es para quedarte…
Y sin embargo te vas…
No así mi fe por buscarte.