El báculo
sobre el que
me apoyo
se está clavando
en mis manos.
La sangre
que se derrama
me recuerda
que el dolor
puede ser
tan efímero
como mis intenciones
por olvidarte.

Sin embargo,
el peso de la vida
cede sobre
el terreno
por el que
estoy pisando.
Hasta que
me devore el suelo
y me ahogue
en su tierra,
seguiré luchando
por vivir.

Quizás se rompa
este báculo
de sueños e ideales.
Y es que el barro
lo ha pulido,
lo ha dejado
tan frágil
como el límpido
cristalino
de tus ojos.

Y tan afilado
e inciso
como espada
de Damocles.
Que amenaza
con caer
sobre mi cabeza,
pretende romperse
entre mis manos,
y dejarme caer al vacío
de la otra cara de la vida.

———————— Allí, donde no tiene sentido ————————
————————– el esfuerzo realizado ————————-
———————— en este mundo. ————————–
———————- Así sea. ————————-
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