El vaivén de las canciones
hacen coger el ritmo a mi locura.
Dentro de las emociones, vive mi ley.
Aunque quiero seguir así, es mi vida.
A ella entrego el desenfreno
que le sobra a mi cordura.

Aún las veces que te eché de menos,
y las tantas que estreché al menos,
una parte de tu corazón, me bastan.
Si no puedo tenerte, te espero
y si me tengo que ir, te quiero.

No me dejes escoger,
pues a tu vida me debo.
Si al morir sobran palabras,
con tus palabras me muero.