La originalidad viene muerta
desde el momento en que pudiera nacer
el dicho de “estar todo inventado hoy día”.
Y propuestas nunca faltan, mas ninguna es buena.

Y parece que es verdad, pues la puerta
de mi mente está cerrada desde ayer,
a la espera de que vuelva mi osadía
por crear algo que pueda merecer la pena.