Ese aroma que rezuma
cada poro de tu piel
se contagia con el aire que respiro.
Y te aseguro que ahoga.

Esa asfixia provocada
por chocar mis sentimientos
con trozos de tu camino,
con trazos de tu destino
que se pierde entre la nada;
te aseguro que me ahoga.

Esa pluma de motivos
que se moja con tu piel,
y ya ni siquiera flota.
Esa piel que sí se agota
en los surcos de mi mente contumaz…
como te muestran mis manos
dibujándote en el viento
con cerdas de brocha rota.

Quiero ser como la espuma,
que se pierde suavemente.
Y abandonar lentamente
cada espacio que me falta,
ocupando cada hueco
que seguro a ti te sobra.

Quiero ser como la espuma
por querer ser un idiota.
Porque guardo sentimientos
en fragmentadas burbujas,
pues pensé que era seguro.
Y te aseguro que explotan.

Por eso, hoy de tus labios
sí quiero la última copa.